miércoles, 2 de enero de 2019

LA HISTORIA REAL DE LA PELÍCULA "AL FINAL DE LA ESCALERA"




Muchos de nosotros, sobre todo los amantes del misterio más sugestivo, habrán visionado la mítica película de 1980, titulada "Al final de la escalera" o "The Changeling" ("el reto", en español o también titulada " el impostor" en Argentina), escrita por Russell Hunter, donde un escritor y compositor musical, alquila un caserón de estilo victoriano a las afueras de la ciudad, en un paraje retirado, tras el desafortunado accidente en la carretera de su mujer e hija y el posterior fallecimiento de ambas. Es por ello que alquila esta vivienda para superar el trauma, que le ha causado estas perdidas.

En esta vivienda vivirá fenómenos paranormales, que serán activados por la pérdida sufrida y no superada de su familia. Así, pronto entrará en escena, el espíritu inquieto de un niño enfermo y postrado en un sillón de ruedas, que fue asesinado hace 70 años a manos de su progenitor, en su propia habitación, y que ahora, necesita llamar la atención para que se le haga justicia, después de estar penando tanto tiempo en la mansión, serán el hilo conductor de la historia, así como la impostura y suplantación del otro niño, ya adulto, heredero universal de todos sus bienes, que no son pocos.


Es más que espeluznante la mítica sesión espiritista, para esclarecer los hechos con una médium veterana que no cejará en su intento hasta completar la comunicación con el más allá a través de la caótica escritura automática.


Pero la película, de la que próximamente llegará el remake, toca todos los palos del misterio con temas como espiritismo, médiums, premoniciones de muerte, con ruidos como golpes en las paredes de la vivienda resonando como estruendos, grifos abiertos que nos anticipan y nos sugieren la presencia del fantasma del niño, una pelota infantil cayendo por las escaleras hasta llegar al protagonista, como una invitación sugerente a participar en el juego entre el fantasma y el protagonista, una medalla que surge de la nada de la tierra, donde supuestamente está enterrado el niño y que clama justicia desde el más allá....

Aunque este tema de la casa encantada con cementerio o personas asesinadas y sepultadas bajo la misma, no es algo nuevo, ya numerosos directores de cine ya dedicaron numerosas películas a este tema, como por ejemplo Steven Spielberg con "Postergeist", "La leyenda de la casa o mansión del infierno" de 1973


Este tema de la casa encantada con cementerio o personas asesinadas y enterradas bajo la misma, no es algo nuevo, ya que Steven Spielberg, entre otros, ya dedicó toda otro film de culto como "Postergeist" a este tema con genial maestría, después de éxitos como: "La leyenda de la casa (o mansión) del infierno de 1973"cuyo argumento es la investigación de una mansión en donde han fallecido varios científicos de manera inexplicable entre sus paredes malditas, "Los Otros" de Amenabar con claras alusiones a ésta película, "Rebeca" de Hitckock, "La centinela" (Michael Winner) de 1977, "Los intrusos" (Uninvited, en blanco y negro, dirigida por Lewis Allen y escrita por Dorothy Macardle) de 1944, película de casa encantada, toda una joya, con un argumento muy similar al que nos ocupa: una casa encantada con sesión de espiritismo por medio, fenómenos tipo poltergeist, apariciones espectrales muy logradas para la época de los efectos especiales..etc.





Pero si nos basamos en la autobiografía del escritor de la película que nos ocupa, la pregunta es inevitable: ¿es la película "Al final de la escalera una autobiografía real sobre las experiencias con espíritus de su escritor Russell Ellis Hunter?....




Veamos las pistas:



1.-Russell Hunter, falleció en el 96, y afirmó, según la publicación de la prensa, que él vivivó en una mansión alquilada cercana al Cheesman Park en Dever City en la que sucedían fenómenos inexplicables, y supuestas apariciones. La vivienda estaría situada en el 1739 East 13th Avenue y según las entrevistas que concedió a los medios de comunicación, vivió en la misma, en la decada de 1960 durante un par de años, trasladandose desde Nueva York hasta Denver para ayudar a sus progenitores con la administración del Three Birches Lodge en Boulder, un negocio familiar.



2.-En la película, el protagonista, a través de la rotura misteriosa de un cristal, descubre una habitación tapiada en el ático, y en ella el diario antiguo de un niño que vivió allí. Sin embargo, en la realidad, en el ático de la casa que Hunter alquiló, afirmó haber descubierto no un libro, sino un baúl muy antiguo, que contenía “un libro escolar y un diario de un niño de nueve años de hace un siglo”. En el mismo, se mostraba la vida de un niño discapacitado que vivía aislado en el tercer piso de la casa de sus padres, recluido por ellos. Más tarde, Hunter dijo que una sesión reveló que el espíritu de un niño difunto estaba acechando en la casa. Así que nunca se ha sabido si allí vivió y posiblemente también murió un niño en aquella casa un siglo antes de la llegada del escritor a la misma.





3.-El parque-cementerio Cheeseman, solía ser el cementerio (el cual recibió varios nombres "Old Boneyard", "Boot Hill" y "Jack O'Neil's Ranch" por el asesinato de un hombre llamado así.) de la ciudad de Denver. En 1890, se decidió que se convertiría en lo que hoy conocemos como Congress Park, Cheeseman Park, y para ello se contrató a un ebanista que desenterró todos los cuerpos del camposanto, para posteriormente entregarlos a sus familias. Para la recogida se les otorgó 90 días.

Pero, pronto el escándalo sacudió aquel lugar, ya que por las prisas, se sacó, o casi podría decirse, se profanó, miles de cuerpos sin cuidado alguno, desparramando los restos, sus ataudes y lápidas, que fueron masacrados, pisoteados y esparcidos por el lugar sin miramientos, y no solo eso, sino que se afirma que hasta el ganado pastó aquellas tierras y todo por la prisa para dar inicio a la construcción de los parques , y lo que es aún peor, es la leyenda que circula de que la persona encargada de introducir los cuerpos en los ataudes, usó ataúdes del tamaño de un niño para enterrar adultos (hasta tres ataúdes para un solo cuerpo, ya que le pagaban por cada ataúd y así ganaba más dinero), teniendo que trocear los cadáveres para poder introducirlos en los ataudes, y esto dio lugar a que los cuerpos estuvieran desparramados por todas partes y se comenzara a saquear las tumbas . Y por otro lado, se afirma de que no todos los cuerpos fueron retirados, estimando, que hoy en día aún permanecerían bajo tierra, unos 2,000 cadáveres bajo su lecho.



Consultando la Red, y los foros de usuarios del parque , son muchos los que afirman, que de noche es cuando más respeto da visitar estos lugares de recreo, sobre todo dentro del monumento más bello del recinto, uno dedicado a las ruinas griegas, una pequeña réplica del Partenón, en donde muchos afirman que es allí donde se dan más apariciones fantasmales.


Si se quiere visitar, el parque está situado en el corazón de Denver y está rodeado de mansiones (con fantasmas o no) como la de Capitol Hill, donde se cuentan historias fantasmagóricas espeluznantes, por culpa del cementerio mencionado antes. Pero esto ya sería otra historia, sin duda.












4.- Las tierras donde están situados los parques y las mansiones actuales pertenecían a los indios arapaho (significa "infinidad de tatuajes") que cedieron sus tierras en 1860 al gobierno de EEUU. Y éstas fueron utilizadas para la construcción del primer cementerio, Mount Prospect Cemetery, distribuido con zonas especiales para asesinos, bandidos, mendigos y vagabundos y enfermos, entre otras.


5.- También en aquellos terrenos se construyó un hospital para combatir la viruela junto al cementerio judío, donde muchos de los pacientes que fallecieron quedaron allí, sepultados en fosas comunes.

6.-Fue en 1909, Gladys Cheesman-Evans y su madre, la Sra. Walter S. Cheesman, donaron un pabellón de mármol en memoria del pionero de Denver, Walter Cheesman.



7.-Las historias de fantasmas que se cuentan en el lugar son verdaderamente terroríficas, no sólo las que se cuentan en la zona de los parques, sino también la de las mansiones vecinas, que se iniciaron, cuando los cuerpos comenzaron a ser retirados del cementerio en 1893. Uno de los primeros informes fue cuando un operario excavador de tumbas llamado Jim Astor sintió que un fantasma caía sobre sus hombros. Astor, quien había estado saqueando las tumbas mientras movía los cuerpos, salió corriendo del cementerio y no pudo volver a trabajar al día siguiente.


Y algunos vecinos de las mansiones vecinas, como la del escritor del film, afirman que espíritus tristes, perdidos o vengativos, se dedican a golpear las puertas y ventanas con fuerza brutal, gemidos procedentes de las tumbas maltratadas y abiertas, sentimientos de tristeza o temor injustificados cuando caminan por entre sus senderos, coros de cientos de voces, niños jugando en el parque durante la noche antes de que desaparezcan misteriosamente, una mujer cantando para sí misma, antes de que ella también, de repente, se desvanezca. Visionar en algunas noches de luna, los contornos ya desaparecidos de las antiguas tumbas e incluso personas que afirman que, después de tumbarse en el césped, les resulta difícil levantarse, como si fuerzas invisibles los estuvieran reteniendo. Y hasta hay quien dice que se han visto sombras extrañas y figuras brumosas vagando por el parque en confusión, haciendo ruido y escuchándose tintineo de cadenas.



8.- Y por último para finalizar, la historia que se cuenta de la verdadera casa que inspiró la película:

En el cambio de siglo, una pareja sin hijos vivía en la casa en 1739 E. 13th Avenue.
La pareja, Henry Treat Rogers, un prominente abogado y su esposa Kate Rogers no tenía hijos, aunque sí una sobrina y un sobrino que pasaban tiempo viviendo en su hogar.La sobrina, que vino de Illinois para vivir con los Rogers cuando tenía 10 años se quedó hasta su matrimonio. Después se marchó a vivir a Chicago varios años, y regresaron a Denver después de la muerte de su tío, en 1922, quedandose a vivir con su esposo y su tía en la casa de éstos . Cuando su tía falleció, la sobrina heredó el 1739 E. 13th Avenue y una pequeña fortuna.
El sobrino, Henry Treat Rogers II (1892-1918), se graduó de Yale en 1914 y vino a trabajar en el bufete de abogados de su tío, Rogers, Ellis & Johnson, alrededor de 1916. Este joven Henry Treat Rogers también vivió en la casa de su tío el 13 Avenue, sin embargo, se alistó en la Primera Guerra Mundial en 1917 y nunca regresó a la casa. Murió en 1918 a la edad de 25 años.
¿Fué el diario de Henry Treat Rogers II el que encontró el escritor Russell Hunter en esa mansión alquilada?¿ Al morir en la guerra pusieron a un impostor que heredó la fortuna familiar como en la película? Eso nunca lo sabremos, porque todos los escritores nos tomamos nuestras licencias literarias, y en este caso bien podría ser así.
Lo único cierto es que el final parece inspirado en la película "La caida de la casa usher", la cámara flotante en los efectos de cámara de john carpenter, y el argumento en "Los intrusos" de 1944.




























































































martes, 6 de noviembre de 2018

EL ENFERMERO FANTASMA DE LA UCI DEL HOSPITAL UNIVERSITARIO VIRGEN DE LA ARRIXACA




foto:No real. No esta tomada en el lugar de los hechos ni es del hospital mencionado. Es una recreación.


Hoy, hablamos con una persona que presta sus servicios en el sistema sanitario público, concretamente en el murciano hospital universitario Virgen de la Arrixaca, que ha accedido a hablar con nosotros para contarnos una historia antigua que circula (desde hace mucho tiempo) por los pasillos de la UCI de dicho hospital. Aunque ha accedido a hablar y relatarnos esta historia, (que no leyenda urbana), nos explica que existen, porque él las ha visto,  unas fotografías que demostrarían la existencia, y por tanto la veracidad de los hechos.
Y aunque se muestra escéptico con este tipo de fenómenos, aunque afirma creer en el temido mal de ojo, su relato nos dejó bastante impresionados:
"Hace ya muchos años, un enfermero que trabajó en la UCI, le fueron asignados los boxes 24 y 25 concretamente, (y nos explica que cada enfermero tiene asignados los suyos), y esta persona, que era muy deportista, le gustaba jugar al tenis, un deporte que practicaba con cierta frecuencia, y que como guiño al mismo le gustaba trabajar con las mangas de la camisola de enfermero "remangadas hacia arriba" en los dos hombros.
Un día, estando practicando dicha disciplina deportiva, sufrió un ictus o un infarto, según las diferentes versiones que se conocen, y por casualidades (o causalidades) de la vida, lo vienen a ingresar justo en uno de boxes que él atendía: el box 25.

foto: No real. No está relacionada con los hechos ni es de dicho hospital es una recreación.

Una casualidad grandísima para una persona que ha sido el guardián de las personas allí alojadas, perseverando en su misión  de procurarle los mejores cuidados y la mayor atención, para la mejora de su salud y su pronta recuperación. Curioso nos dice.
Pero el destino tiene otros planes con él, y pronto fallece allí mismo, dejando un gran vacío entre sus compañeros y pacientes que le tenían un gran aprecio.
Pasa el tiempo, que todo lo borra, y un día una señora que ingresa en el box 25, le indica al enfermero que le atendía y que acaba de entrar en ese momento, si el hombre que había sentado en la silla, el enfermero, el que iba vestido como tal, se iba a marchar ya. A lo que el enfermero que la atiende le indica que él no ve a ningún enfermero sentado en la silla dentro de la habitación, y la señora insistiéndole le indica ya con cierta insistencia: "Si hombre, es que no lo ves, es ese hombre, el enfermero, que lleva los dos hombros remangados hacia arriba". Este enfermero como era nuevo, desconocía el fallecimiento tiempo atrás de su colega de profesión, y salió a preguntar a otros enfermeros más antiguos si conocían por casualidad a este hombre. La cara se le quedó blanca, cuando comprobó, en boca de sus compañeros veteranos, la existencia del fallecimiento de esta persona, que justo se encargaba de estos boxes en el pasado, y que falleció además en el mismo box que la señora indicaba.

foto: No real *no está tomada en el lugar de los hechos ni es de dicho hospital es una recreación.


Esta historia ha ido pasando de los enfermeros más veteranos que se han ido jubilando a las generaciones más jóvenes de los mismos, quienes cuando tienen un minuto de descanso se reunen a contar historias de miedo, (En la UCI hay muchísimas personas trabajando y velando por los pacientes que se encuentran muy delicados de salud), y ésta es una de estas historias para no dormir, que podría ser una más, que les pudiese quitar el sueño, sino fuera porque existen una fotografías que no han salido a la luz pública, en donde tiempo después de ocurrir este hecho insólito, alguien afirmó haber visto una sombra negra con forma humana, en los boxes del ala contraria donde sucedieron los hechos, y pudo fotografiarlo. Dicen que es la silueta, la sombra, de este enfermero, que también deambula por los pasillos del ala contraria. Así que este espíritu custodia ahora esta zona del hospital, tal como hizo en vida.".
Aunque a veces son los enfermeros quienes son testigos de hechos de naturaleza extraña, algunos pacientes en su último paso por esta vida, relatan también, tal como nos ha contado esta persona, con enigmáticas palabras unas visiones extrañas del más allá, tal como le relató un anciano a esta persona, en palabras textuales:
"Tengo la maleta hecha, San Pedro me llama, tengo la puerta abierta, y dentro está toda mi gente esperándome"....
Le dijo esta persona, al tiempo que le miraba fijamente a los ojos, a lo que el enfermero que le atendía le contestó que así es la vida, que hay que seguir adelante hasta donde te lleve.
No murió ese día, pero sí días después cuando no estaba la persona que fue testigo de éstas misteriosas palabras.
Y por último y para terminar estas historias escalofriantes, una historia, que eso sí, nos avisa de que tiene todas las cualidades para ser una leyenda urbana, sin fundamento alguno, de que algunas personas del personal médico, cuando entran a quirófanos de cardio, donde por desgracia muere diariamente muchas personas, si entran con una cruz de plata con una cadena, la cruz comienza a girar sola.
Sea por interferencias de los potentísimos aparatos que hay en estas salas, por sugestión, por imantación, o por otros medios, nos dice que a pesar de la circulación de esta historia, él mismo ha entrado con la cruz, y no ha pasado absolutamente nada. 
En fin, esta noche, cuando se apaguen las luces del hospital, y todos los pacientes duerman, y los enfermeros estén tranquilamente asestados en sus compartimentos, descansando o no, de la larga jornada, alguien, velará por todos ellos desde el otro lado sin dejarse ver por la inmensa mayoría de personas de todo tipo que pueblan esos pasillos y por moradores de esos boxes, y tal vez alguien de vez en cuando, informe con cierto desasosiego de la presencia física de un enfermero con las mangas remangadas que le mira fijamente desde el otro lado de la cama......

domingo, 9 de septiembre de 2018

BENIDORM.: "INFIERNO" E IMPROVISADO "CEMENTERIO" A LA VEZ


El reloj pasaba más de la doce de la medianoche, cuando varias hileras de luces ascendían como sombras incesantes por la estrecha carretera que conduce hasta la luminosa Cruz de Benidorm. Jóvenes parejas, deportistas, curiosos y personas con ganas de deleitarse con una de las vistas más espectaculares y más bellas de la geografía alicantina, iban coronando la solitaria explanada tras dejar unos metros más abajo sus vehículos a un lado de la carretera. Y es que, el Rincón de Loix, sito en la playa de Levante, de Benidorm,  ya es popular en la población británica, por ser "la Gran Bretaña española", algo en lo que parece ser que se ha convertido la playa,  repleta de turistas extranjeros extranjeros ansiosos por quemar hasta su último segundo de libertad a base de sol, playa, borrachera y despedidas de soltero/a, en su versión más movida. Pero Benidorm también tiene su lado más introvertido, por así decirlo, su parcela más intima en el Pico más alto de Sierra Helada junto al Rincón antes mencionado,  donde uno no sólo puede deleitarse a cualquier hora del día o de la noche de las vistas (recomendable subir a las doce del mediodía si se quiere hacer fotos por la posición del sol), que son más que impresionantes, tras una larga caminata o una cómoda subida en coche,  sino que "son otros los motivos más emotivos",  que llevan a muchos a llegar a la cumbre: a esparcir las cenizas de sus amados difuntos junto a la gran cruz luminosa que corona la majestuosa explanada que destila unas vistas inigualables sobre la costa.
Pero empecemos por el principio, la historia de la enorme cruz, y el porqué de su primitiva construcción y posterior restauración. 
Aunque nos asuste o por lo menos lo pretenda, allá por los años 60, el turístico Benidorm estuvo a punto de cambiarse de nombre por culpa del maligno y sus secuaces, los pecadores de turno, y pasar a llamarse "EL INFIERNO". Sí, que tiemble Dan Brown con su libro titulado con dicho nombre (INFERNO), y sus vecinos geográficos "LOS INFIERNOS" (población cercana a los Martínez del Puerto), porque el clero consideraba a la población un antro de pecadores descarriados:  eran los años en los que llegaban las turistas extranjeras y ponían de moda el pecador bikini que dejaba al descubierto gran parte de la geografía femenina ante la puritana mirada de los más conservadores y eso era más que un atrevimiento, para los pecadores, junto con los juegos de azar que ya iban surgiendo, y la prostitución que invitaban a la fornicación descontrolada.
un enterramiento bajo un corazón
Por ello, y para que aquello no fuera a más y se convirtiera en una Sodoma y Gomorra de perdición total, se organizó una jornada a finales de diciembre del 61, llamada el Día del Perdón,  donde todos los vecinos del municipio participaron realizando una esforzada cruz de madera, y la trasportaron desde la iglesia de San Jaime hasta la explanada situada en lo más alto de la montaña de Sierra Helada, donde la situaron con esmero. Y sin duda, esto sirvió para la expiación de los pecados colectivos y de paso, afianzar la fe católica en la población que siempre viene bien, y tapar las bocas sobre los rumores que casi afirmaban ya que aquello era una ciudad maldita . 
Hay un rumor, o leyenda urbana en la que se afirma que el obispo de la diócesis de Orihuela-Alicante había amenazado al alcalde de Benidorm, por entonces Pedro Zaragoza, con poner un cartel a la entrada de la urbe que indicase: El Infierno, nada más y nada menos, a modo de aviso a todo el que osase poner un pie entre sus calles.
urna funeraria sin abrir
un "recordatorio" del difunto
Pero, claro, los tiempos pasan, y con ellos las nuevas mentalidades más abiertas, han dejado de ver a la lumínica cruz como lo que fue en su origen: un símbolo evangelizador para las masas,  a convertirse un icono turístico, algo así como un punto de encuentro donde hacerse fotografías en un mirador impresionante. Aunque en su mirada, no todo ha sido tiempo en calma, ya que en el año 1975, casi la destroza un temporal, y por ello fue sustituida o repuesta por otra nueva, con un sistema de encendido que permite que sea iluminada por la noche.

Y hasta aquí, una historia que parece una leyenda para redimir las culpas y blindarse ante los ataques malignos. Pero ahora, este lugar, sea por su aire místico, por sus inigualables y paradisiacas vistas, por ser un lugar donde reina el silencio, sea un lugar sagrado, se ha convertido en todo un centro de peregrinación para todos aquellos que han perdido un familiar en estas tierras o para aquellos que eran en vida unos enamorados de esta mágica estampa, cuyos familiares tras visitar el crematorio, vienen hasta este lugar a esparcir sus cenizas al viento, o sobre el terreno como puede verse en algunas de las imágenes que he podido realizar. 
El problema viene cuando todo el mundo viene a esparcir sus cenizas y todo el lugar se convierte en eso, en un gran cenicero, con cenizas esparcidas por  todos lados, urnas sin abrir tiradas bajo unos matorrales, arbustos todos llenos de cartelitos con las fotos de los difuntos ,mensajes de despedida en placas metálicas incrustadas en las cortezas de los árboles, colgando de los árboles, pintadas en las paredes que rodean la cruz, candados, y hasta flores de plástico. Hay de todo. 
Hasta piedras escritas con datos de los que han pasado a mejor vida y sus amigos que no lo olvidan.
cenizas de cuerpos cremados
En fin, ojalá este Infierno-Cielo en que se ha convertido la cima de Sierra Helada, alcance su paz, y cumpla su cometido de redimir a los pecadores. Los difuntos por su parte, disfrutan de unas vistas que sin duda, al atardecer, parecen un Paraíso.















































































lunes, 9 de julio de 2018

"OPERACIÓN DUENDE EN MURCIA"


Imagínense la estampa o la visión que tiempos atrás han tenido tenido que soportar los vecinos de murcia ante su asombrada retina: la de una sombra alargada, negra como la noche, con forma humana, con luminarias a su alrededor, dando alaridos lastimeros que ponen los pelos de punta a más de uno, espectáculos de luces fantasmales de colores rojizos y naranjas danzando alrededor, acompañados de un característico olor a azufre, tan típico de las almas en pena, son algunas de las características que han manifestado hasta ahora, los duendes de las leyendas y el folclore murciano más romántico, ya que como referencia a su propio nombre, la palabra duende  proviene del vocablo árabe 'duar' que significa ¨el que habita", y éste ha elegido para su descanso eterno,nada más y nada menos que nuestro emblema de la ciudad: la catedral de Murcia.
Algunos como el duende de la calle de la Sal, con su capricho de manifestarse todos los martes a su cita con el misterio, o el duende del viejo torreón del Palacio Saavedra, con esa muchacha convertida un alma en pena al ser emparedada viva o encerrada en la torre para otros, o mejor aún el carnal duende de la iglesia de San Juan de Dios, del que la prensa de la época hizo un retrato más que acertado al afirmar que se trataba de un personaje de carne y hueso que subía a las almenas de la iglesia para tratar de colarse por los balcones de las viviendas anexas y hacer, nunca mejor dicho "el agosto" con los enseres de los vecinos. Y aunque el duende fue descubierto al parecer como una persona de carne y hueso que pretendía anunciar una nueva marca de vehículos, parece ser que el hospital se encontraba en las cercanías de esta iglesia y alguien del que nunca se filtró su sobrenombre se escapaba por las almenas para perpretar su espectáculo nocturno.
Afirmaba nuestro cronista Antonio Botía en su artículo sobre la Iglesia de San Juan, que las características del fantasma murciano eran "únicas", al ser su hábitat natural, los bares de la ciudad,  ser un cotilla y un mirón,  tomar el fresco al caer la tarde, dormir y hasta obedecer a la guardia civil, que debe de ser también una autoridad de primer orden en ese más allá.

Porque este duende murciano venido de Rumanía, de silueta oscura y gesto extraño, es un duende de carne y hueso, que vuelve a encaramarse a la catedral de Murcia, como ya hiciera el año pasado (sí, es el mismo duende que ha vuelto del país de los chupasangres), sigue reclamando lo mismo para que su alma atormentada (y lleva así desde el año pasado) pueda descansar: un bocadillo y 3.000 euros, que afirma le deben de un seguro de un accidente que tuvo.
Ya no se lleva eso de pedir misas por toda la eternidad por el alma del finado, ni ningún responso caritativo por el alma en pena, ni tampoco rezar el rosario a lengua suelta, que vá.
Eso se acabó. Ahora los duendes necesitan dinero para soportar el más allá, al estilo suntuoso que los grandes Faraones del Antiguo Egipto que se hacían enterrar con todo su tesoro a cuestas por si les podía hacer falta en su más allá.
Y eso mismo es lo que le ha pasado a este duende que ha elegido el lunes, como día mágico de la semana, para solicitar a los mortales, aquello que no le deja descansar, porque hacerlo en fin de semana, sería una locura, nadie podría presenciar el espectáculo de luces y sonidos que se ha formado, por el trasiego de veraneantes a la costa.
A ver si la próxima vez que se suba, se agudiza más el ingenio de alguna marca publicitaria, que como  ya hicieran en el pasado con el duende de San Juan, afirmando que era alguien que subía a hacer publicidad, y sube con un par de buenos melones o limones para que se sepa, que éste duende tiene ya marca "made in Murcia".

De los suicidios más sonados en Catedrales, podemos hablar de los siguientes:

1-En 1975 un hombre se arrojó desde la parte alta de la Catedral de Saltillo

2- en 2015 un suicida de 45 años se quita la vida en la Catedral de Guadalajara.

3-En 2013 un escritor de 78 se pega un tiro frente al altar de la Catedral de Notre Dame en París. (en el 31 ya se había suicidado una mujer, quizás el suicidio más famoso de la historia en una Catedral, el de
 Antonieta Rivas Mercadoactriz, mecenas, escritora, promotora cultural, defensora de los derechos de la mujer y activista política, y se convirtió en un icono en la cultura universal del siglo XX)

4- un director de orquesta se suicida en 2004 en una catedral de EEUU

5- en agosto de 1999 un hombre de 63 años se pega un tiro ante el altar de la Vasílica de San Pedro en el Vaticano.

y por supuesto, también hay algunos que toman sus precauciones, porque esto es un peligro para todos, sobre todo para algún viandante despistado que pase justo por debajo y pueda caerle alguien. Por ello el Cabildo de la Catedral de Sevilla decidió instalar rejas en la zona superior de la Giralda, justo debajo de las campanas para prevenir ésto. 

Otro suicida en la Catedral de Bogotá enmascarado


Y para terminar la "operación duende" veraniega, si queréis leer un libro que da comienzo con un suicida parecido a éste que intenta tirarse desde lo alto de la planta 20 de un edificio sede empresarial de un grupo muy importante, no os perdáis el libro "El vendedor de sueños" de Augusto Cury.
Una de sus frases: "De las cinco lenguas que hablaba, ninguna le era útil para dialogar consigo mismo; ninguna le servía para comprender el idioma de sus fantasmas interiores. Una crisis depresiva lo asfixiaba. Vivía sin sentido, nada despertaba en él ninguna emoción." Pues eso, tal vez a esta persona, le de emoción la Catedral, que emoción da, sin duda, pero no para encaramarse a ella y amenazar con tirarse, eso era cosa de los puentes y el agua que sin duda todo lo lleva, hasta las penas.
En fin, como dice la hija del gran maestro Camarón de la Isla, y razón no le falta, "El duende no sabes de dónde sale, pero se lleva en la sangre", pues eso Murcia es una tierra por cuyas venas corre una riada de duendes que no ha parado de surgir a través del tiempo....no hay duda.


miércoles, 13 de junio de 2018

1976: EL CASO DE LA OUIJA QUE AVISÓ DE UN TERREMOTO QUE DESTRUIRÍA MURCIA

¿La Ouija un juego familiar?




Hace unos días, me encontraba hablando con un familiar que es arquitecto. Nos contaba sus peripecias en Melilla, donde lo destinaron desde Murcia. Contaba que un día, estando durmiendo en su apartamento ubicado en la primera planta de un edificio de varias plantas, tuvo una experiencia impactante que afirma ensombrecido que no olvidará jamás, por la dureza e impresión de los hechos.
El caso es que como decía, esta persona se encontraba durmiendo plácidamente en su cama, cuando de repente, comenzó a notar que le zarandeaban. Al principio pensó que se trataba de un sueño, pero aquel zarandeo volvio a repetirse de nuevo, por lo que abrio de par en par, apreciando que aquello era más que real. Se dió cuenta de que aquello era un seismo y tras sentir una sacudida aún más potente que las anteriores, se tiró al suelo bocabajo. "En ese preciso momento, pensé que el techo podría venirse abajo, y que eso era lo más posible que ocurriera, porque aquel edificio era de construcción antigua y antes no estaban construidos para soportar un seismo de ésta embergadura (estamos hablando de seis en la escala de Ritcher), y por eso estaba preparado para cuando eso ocurriera de un momento a otro, meterme debajo de la cama". No se llegó a caer el techo, aunque los vecinos de las últimas plantas notaron aún más el seismo y el edificio tuvo graves roturas y fisuras que tuvieron que reparar en los siguientes meses. 
Le pregunté con curiosidad morbosa, qué sintió cuando se vió en aquella situación (y con la muerte pisándole los talones). Me respondió que experimentó aquello como si fuera "Un gran Acelerador, incontrolable, donde te das cuenta que el hombre no puede hacer absolutamente nada. Escapa totalmente fuera de nuestro control". Confieso que se me pusieron los pelos de punta y recordé un viejo caso, con la ciudad de Murcia como telón de fondo, que debió copar las portadas de los periódicos de la Región y hasta fué recogido en el libro "Guia secreta de Murcia" de Ismael Galiana,entre otros. 
Pues bien, el suceso, ocurrió de madrugada, como el de nuestro anterior interlocutor pero en otras fechas, mas concretamente en el año que naci, en 1976, el  29 de Octubre. Dos familias vecinas del centrico barrio del Carmen, se disponían tan ricamente, a pasar la velada, "haciendo espiritismo" (no estaban jugando a las cartas, ni al parchís, ni al mus, sino a lo que iban, y no quiero nombrar cierto pueblo de Murcia, del que se afirmaba que por aburrimiento la gente se ahorcaba los domingos por la tarde.., porque por esa regla de tres, mejor el espiritismo, Y además en boca del Doctor en psiquiatría Jiménez del Oso, del que hablaremos más adelante, "Poner al espectador sobre la pista de lo trascendente -decía-, equilibra la vida cotidiana, sometida a una agresión constante. Descubrir que la realidad se extiende más allá de lo inmediato reconforta", pues eso que el espiritismo mata al aburrimiento socialmente aprendido). En un momento de la sesión, "que debía estar interesantísima" con un supuesto espíritu cotilla en el tablero, que se va de la lengua incorpórea, y les hace partícipes de una tremebunda y fatídica revelación con tintes apocalípticos: "Un terremoto asolará Murcia"Algo que tuvo que dejarlos helados en pleno mes de octubre, no es para menos.



Pero ésto, que ya es tremendo de por sí, no se quedó ahí, no, porque además la ouija pudo concretar más aún su macabra profecía, pues para más exactitud les detalló la  hora exacta en la que se produciría la catástrofe: " a la una de la madrugada se desencadenaría el devastador terremoto". ¿Y que harían ustedes, si les llegará una información supuestamente del más allá avisándoles de éste peligro inminente? pues seguramente, lo mismo que hicieron éstas pobres almas: salir más ligeros que el correcaminos, valga la comparativa. Y eso es lo que hicieron: dejarlo todo como estaba y salir en estampida, en sendos coches propios y en dos taxis dando tumbos por la ciudad a esas horas, hasta encontrar el risco más alto y  considerar que estaban a salvo. 
A tan sólo cuatro kilómetros de lo que piensan que puede ser el epicentro del accidente se arremolinan en un coche junto a varias personas, los protagonistas de una tragedia inventada, pero muy real para ellos: un niño pequeño de dieciocho arrancado del calor de su lecho, cuatro jóvenes y dos ancianos, todos juntos, y según se afirma en la noticia, "algunos de ellos llorando a lágrima viva por la emoción de lo que está por pasar" (o no). Unos supuestos elegidos apocalípticos, testigos de un supuesto fin del mundo del que deben ver destruirse con sus propios ojos. Un arca de Noé convertida esta vez en un coche, en un vehículo de  cuatro ruedas, con los últimos murcianos que verían desfilar por sus retinas, la imagen de lo que una vez fuera su tierra.
Y esta agonía, este sin vivir, duró hora y media. Y como el miedo es contagioso y libre de propagarse,  algunos con los que se tropezaron y avisaron de este supuesto vaticinio, también escaparon para ponerse a salvo a la peña más alta que se le ocurrió en aquellos momentos de emergencia: "al Cabezo Cortado" (tomen nota por si esto vuelve a suceder para no tener que improvisar a última hora). Hora y media refugiados, tapados con mantas en los coches, ya se pueden figurar la escena o el numerito montado, según se mire, a la espera de recibir "al apocalipsis murciano", que nunca llegó, por lo menos en la época del aviso de la voz del más allá.
La moraleja es, que nunca hay que creer lo que nos dice la ouija porque como dicen los expertos en estos temas, allí, en el otro lado, no existe el tiempo, y claro, el buen samaritano del otro lado, avisó de que iba a acaecer un gran terremoto en Murcia, pero en ese momento, se quitó de la ouija y vino otro más cachondo que hizo mal los cálculos y les adelantó bastante  el horrible terremoto de Lorca que sucedería años más tarde o el del 99 con 20 heridos con epicentro en Puebla de Mula. 



Existe también un caso de ouija errónea o cachonda, que le ocurrió nada más y nada menos que al grande en estos temas, al desaparecido Fernando Jiménez del Oso, famoso psiquiatra experto en temas normales y paranormales, cuando celebrando una ouija, de la que era gran investigador, con otros personajes (con Chicho Ibáñez Serrador que también era entusiasta de este tablero), se les manifestó un señor que les contó una historia rocambolesca pero con tintes de que podía ser real: el manifestante del más allá afirmaba ser un viajante que había fallecido en un accidente cuando se encontraba viajando por motivos laborales y facilitaba sus señas para ponerse en contacto con su señora que desconocía su fallecimiento, y su voluntad era hacérselo saber.
El doctor y los demás personajes comenzaron a trabajar con los datos facilitados por el viajante en la ouija y descubrieron que efectivamente correspondían a la persona que decía ser el espíritu, pero cuando llamaron descubrieron que el señor no estaba muerto y estaba de parranda como cuenta la canción. ¿Un broma del más allá? Pues muy posiblemente. ¿Una broma de nuestro subsconciente? Pues también. Quién sabe, el caso es que si alguien juega con fuego, al final, lo más probablemente es que se queme, y sino, que se rían de él.